Skip to content

Sitges 2019 (I): Code 8 y Paradise Hills

Ya está en marcha una nueva edición del Festival de Sitges. Bajo el leitmotiv del mundo apocalíptico de Mad Max, la programación de este año permite contrastar la aspereza de nuestra realidad actual con la riqueza del cine fantástico en todas sus vertientes, incluida la ciencia ficción. Iniciamos nuestro repaso por las películas de este género más destacadas de Sitges 2019.

 

Code 8

Code 8 (Jeff Chan, 2019)

Hace tres años, se pudo ver en diversos festivales un cortometraje llamado Code 8, dirigido por el joven realizador canadiense Jeff Chan. En él se representa un mundo futuro en el que una pequeña parte de la población posee alguna habilidad sobrehumana, diferencia que los condena al rechazo social y a la permanente sospecha policial. El protagonista del cortometraje, Connor, es una de estas personas con poderes especiales, se enconde de unas fuerzas de la ley que cuentan con el apoyo de agentes robot fuertemente militarizados. Tras el éxito de aquel corto, sus protagonistas y productores, los hermanos Robbie y Stephen Amell (rostros habituales de diversas series norteamericanas), lograron el presupuesto necesario para realizar el largometraje. El resultado, la película presentada en esta edición del Festival de Sitges.

Code 8 es, pues, la prolongación del corto homónimo. Robbie Amell retoma su personaje protagonista, un joven con superpoder que acepta la oferta de un criminal que quiere aprovechar sus habilidades, aunque eso signifique arriesgarse a llamar la atención de las fuerzas del orden. La peripecia, una típica narración sobre narcotraficantes y policías, no presenta mucho interés ni momentos de inflexión especialmente relevantes. El punto fuerte de la película se encuentra en su recreación de una sociedad distópica donde hace ya tiempo que las palabras libertad, igualdad y privacidad dejaron de tener significado. En ese sentido, a pesar de su limitado presupuesto, la cinta se apoya en unos buenos efectos visuales.

En resumen, Code 8 es una entretenida distopia que mezcla con gracia ciencia ficción, acción y también crítica social. La historia de supervivencia de estas personas ‘diferentes’ apunta claramente hacia la situación de la inmigración ilegal en el mundo actual. Como vemos en muchas películas de ciencia ficción, la descripción de un futuro amenazador sirve como idóneo vehículo para hablar de nuestro presente y sus derivas.

Nota: 7,5

 

Paradise Hills

Paradise Hills (Alice Waddington, 2019)

Paradise Hills es la ópera prima de Alice Waddington, cineasta nacida en Bilbao, realizadora del cortometraje Disco Inferno (2015), que ganó un buen número de premios en diversos festivales internacionales. Su debut, que formó parte de la categoría Next del último Festival de Sundance, es una fábula de ciencia ficción con discurso marcadamente feminista. El título hace referencia al nombre que recibe un centro de internamiento donde las familias de clase alta mandan a sus hijas para que sean reeducadas y se conviertan en mujeres que sigan los tradicionales principios de la feminidad. La protagonista, Uma, es llevada allí por su madre con el objetivo que salga convencida de esposarse con un hombre de posición económica acomodada.

El film cuenta con un competente reparto (Emma Roberts y Milla Jovovich son las actrices principales), un gran diseño de producción y un elaborado trabajo de vestuario, entre otros aciertos técnicos. ¿El problema? Principalmente su guión, escrito por Nacho Vigalondo (guionista y director de Los cronocrímenes, Extraterrestre, Open Windows y Colossal) y del escritor y guionista Brian DeLeeuw (Daniel Isn’t Real), a partir de una historia de la propia Waddington. La trama desarrolla una mezcla de cuento de hadas y distopia futurista adolescente, llena de agujeros y vacía de tensión, a partir de unos personajes (incluida la protagonista) muy esquemáticos, sin ninguna profundidad y con los que es difícil empatizar. En cuanto al misterio entorno al centro de internamiento, va perdiendo interés a medida que avanza la cinta, debido a una falta de progresión dramática. Las imágenes son bellas y, al mismo tiempo, muy frías, distantes. Por último, algunos giros del guión, especialmente en el último acto, no acaban de encajar bien en la historia.

Paradise Hills es una historia de empoderamiento femenino, de buena factura técnica pero también muy naif; dirigida sobre todo a un público juvenil.

Nota: 6

 

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *